La majestuosa imagen de Nuestro Padre Jesús Rescatado, sobre un trono de oro y claveles, pone el rezo en los labios, la dulzura en el pecho y un sorprendente escalofrío que nos despierta el alma de la tibieza personal en que vivimos. Es verdad, es verdad!. Quien no ha visto salir a Nuestro Padre Jesús Rescatado entre las luces del crepúsculo no puede comprender ni por asomo, la mística eclosión de Nuestra Semana Santa. El paso de la Flagelación del Cristo Azotado en la Columna , hecho a golpes de gubia en la madera es, según los críticos de arte, la más representativa e inspirada  obra del escultor madrileño contemporáneo don Faustrino Sanz Herranz. La Virgen de los Dolores del escultor valenciano Manuel Tena que muestra en el rostro y en las manos marcadas, influencias de la escuela de Salcillo, es la inefable Rosa Mística de la primavera infanteña y cierra la procesión del Jueves Santo. Grupo escultórico de los imagineros valencianos don Manuel Tena y don Octavio Vicent inicia su recorrido procesional en la tarde-noche del Jueves Santo. Obra del escultor sevillano don Francisco Garcia Madrid, discípulo de Ávalos, sale también entre dos luces y con la precisión milimétrica que requiere la estrecha puerta de la Iglesia de la Trinidad Nuestro Padre Jesús Rescatado Villanueva de los Infantes (C.Real)